viernes, 8 de julio de 2011

"LA CONSTRUCCIÓN DE LA SUBJETIVIDAD"


Familia y Subjetividad

Hasta el momento hemos ido considerando que la Construcción de la Subjetividad se logra con Otros, sería imposible constituirnos como Sujetos sin el acompañamiento de aquellas personas que forman parte de nuestra vida.

Partiendo de ello es posible pensar a la FAMILIA como un sostén fundamental, sin el cual sería dificultoso, y hasta podría decirse imposible, construirse como Sujeto.


Podemos decir que la Familia es un sistema que esta compuesto por un conjunto de personas que mantienen entre sí vínculos estrechos y está organizada para asegurar el desarrollo saludable de sus miembros.

Dicho sistema no se construye de un momento a otro, y de una vez para siempre, sino que va atravesando diferentes fases, va cambiando en la medida en que pasa el tiempo, ya que no es un sistema estático, sino dinámico. Y más aún podríamos considerar esto teniendo en cuenta los grandes y constantes cambios por los que pasa hoy en día la sociedad, que indudablemente también llevan a modificar la dinámica familiar. Estos cambios, estas crisis, que colocan a la familia en constantes conflictos, quizás provoquen desestabilizaciones en dicho sistema, pero a la vez, son quienes posibilitan crecer a nivel familiar, y personal.

El primer paso para edificar una Familia es la unión de una pareja, dos personas que comparten un objetivo común, que trazan un camino para recorrer juntos, que se unen para convivir, compartir y construir. A partir de este momento se va preparando un cálido espacio, un Hogar, y comienza a surgir el deseo de ser padres. Un nuevo Ser llega a la Familia, se lo recibe con un lugar vacío para que sea ocupado y significado por el mismo.

En el momento mismo de la concepción, y durante el embarazo, ambos padres van construyendo un ideal de hijo, ya que lo piensan, lo imaginan, lo sueñan, lo desean, se van creando una imagen del mismo, y lo esperan con ansias. Al nacer, sucede que se hace notoria una distancia entre ese hijo ideal y el hijo real que nació, es decir, nunca este hijo va a coincidir con la imagen previamente construida por los padres. Lo importante es que esta distancia no afecte el lugar que se venía preparando para ese hijo, que los padres lo reciban con amor. Deben aprender a conocer a su hijo, a aceptarlo como es, y dar lugar a que él pueda ser protagonista de esta construcción de su Subjetividad, teniendo en cuenta que necesariamente el niño debe recibir toda la contención, sostén y acompañamiento necesario para que pueda desarrollarse sanamente.

De esta manera, el niño irá tomando noción de sí mismo y de las personas que forman parte de su vida, irá registrando sus vivencias de tal manera que formarán parte de su vida psíquica, que lo acompañarán a lo largo de su existencia. A partir de esto, resulta interesante traer aquí palabras escritas por Silvia Bleichmar, quien plantea respecto a esto que "...el camino no es lineal, y se ve atravesado por diversas recomposiciones a lo largo de la vida. Estas huellas de los primeros tiempos se ensamblan y resignifican; no todas tiene el mismo carácter ni permanecen idénticas: aquellas que remiten a situaciones de placer son fácilmente recomponibles con otras relaciones de placer - por ejemplo: primeras experiencias más o menos afortunadas con la madre originaria, aun cuando breves, pueden encontrar su contigüidad en el encuentro logrado con la madre sustituta, y experiencias dolorosas pueden ser reabsorbidas por el tejido psíquico a partir de cuidados que posibilitan una disminución de las tensiones sufridas. Pero estas marcas sólo pueden ser medidas individualmente a partir de la significación que tengan para el niño que está en vías de constituirse y por las significaciones que construya respecto a ellas a partir de las palabras que el adulto deja caer en función de sus propios fantasmas".

Las palabras de Silvia Bleichmar permiten dar cuenta de que todo aquello que sea vivenciado por el Sujeto en sus primeros años de vida en el seno familiar, van a ir condicionando su Subjetividad, de tal modo que van a ir imprimiendo una significación particular para ese niño, y le van a ir dando una identidad propia, que lo caracterizará.




Es en esta trama de relaciones en la que el nuevo Ser va construyendo su Subjetividad, es por eso que la FAMILIA cumple un papel sumamente importante, por lo que sería favorecedor que desde ese lugar se brinde al niño toda la contención necesaria, se lo proteja, se lo acompañe, pero a la vez que se de lugar a que el mismo niño pueda construirse, dándole un cierto grado de libertad. Con ello se pretenderá que el Sujeto pueda desarrollarse sanamente, de manera tal que pueda lograr desarrollar el máximo nivel de autonomía, para que pueda desempeñarse adecuadamente a lo largo de su vida.

Pensado todo esto desde la Psicopedagogía, es posible decir que siempre que trabajemos con un Sujeto, no podemos pensarlo aisladamente, no solo debemos atender a él, sino que debemos ampliar nuestra mirada, y observar todo su entorno, su contexto, su historia de vida, ya que es en esta trama de sucesos y relaciones, en la que dicho Sujeto se ha ido construyendo. De esta manera podremos comprender su realidad de una manera mas abarcativa, pensando al sujeto desde todas sus facetas.

En función de todo ello, podemos decir que cuando se interviene desde la Psicopedagogía "cada situación debe ser analizada en su singularidad, tomando en cuenta tanto los tiempos en los cuales los acontecimientos que pueden devenir traumáticos han tenido incidencia en el psiquismo del niño, como las condiciones históricas en las cuales estos se produjeron " (Silvia Bleichmar).


De aquí la importancia de que nuestra mirada Psicopedagógica nunca resulte parcial, ni reducida, siempre debe ir más allá, en una búsqueda profunda que no tiene fin.

Creado por Azuaga Paz, Buchanan Belén y Orfanelli Antonella.
Estudiantes de 4to año de Psicopedagogía.











4 comentarios:

Rocio y Antonella dijo...

Para que una persona se desarrolle sanamente es de suma importancia la FAMILIA, ya que esta le brinda afecto, seguridad, le transmite valores, creencias, y es el sostén fundamental que forma parte de nuestra vida y que sin ella seria imposible formarnos como personas.
Desde el momento en que nacemos, adquirimos derechos y obligaciones que nos otorga autonomía y nos convierte en seres libres.
La familia es dinámica, es decir, que atraviesa por diferentes situaciones críticas que la hacen crecer.
La familia debe aceptar al recién nacido como es, darle protagonismo, acompañarlo en cada etapa de su desarrollo y prepararlo como ser social, de esta manera se ira construyendo como Sujeto.

Guadalupe y Jesica dijo...

En primer lugar, queremos comentar el porque elegimos este texto, Creemos que el pasado, presente y futuro de toda persona recibe las influencias de la familia. Ya que no se puede desprender de sus orígenes.
Cada ser, si bien es único, puede que su genética, su modo de vida y costumbres condicionen su manera de ser, de ver el mundo, de vivir. Por lo que entonces, vemos a la familia como la principal influencia en nuestros aprendizajes más imprescindibles. Encaminándonos en la creación de nuestra subjetividad.

Anónimo dijo...

La familia junto con la escuela y las instituciones comunitarias son los trasmisores de cultura, los agentes por excelencia de la socialización humana, proceso a través del cual el individuo se desarrolla como un ser social y adquiere conocimientos, habilidades y orientaciones que lo preparan para participar como miembro de la sociedad.
Tradicionalmente la familia transmite la cultura mediante el contacto íntimo entre las generaciones que la integran. Los roles claramente definido como el de los padres, constituyen un saber reconocido que genera respeto y es el modelo ideal válido para los hijos.
Antiguamente el concepto familia enmarcaba al padre, madre e hijos todos viviendo bajo un mismo techo. Los cambios sociales y la necesidad de salida laboral de la mujer, llevó a una independencia económica de la misma por lo que los grupos familiares se desmembraron y ahora podemos hablar de hogares en donde el rol paterno y materno es a veces cumplido por una sola persona.
Hoy en día observamos como se ha desvirtuado el rol de padres, saliendo estos a los mismos boliches que sus hijos, hablando del mismo modo que estos, vistiendo la misma ropa, esto conlleva a una falta de autoridad en donde se ven incapaces de poner lìmites a sus hijos, ya que pasan a ser sus amigos y no sus padres.
Estamos inmersos en una pluralidad de familias, esto nos lleva a que a la hora de analizar al sujeto, no podemos dejar de lado cuales son sus “raíces”, su contexto familiar, cargado de problemáticas o no, para llegar a comprender las actitudes o conductas del individuo.

john jorge demarchi garces dijo...

Siempre digo familia es familia y lo puntual es crear ambientes saludables para el desarrollo de un buen sujeto social.