Un herramienta en la red para la Tecnicatura en Psicopedagogía del Instituto Santo Tomás de Aquino de Azul, abierto a quienes nos ayudan a pensar nuestra formación de grado.
sábado, 12 de marzo de 2011
Terremoto y Arco Iris
miércoles, 23 de febrero de 2011
Vínculo nuevo, recurso nuevo
domingo, 1 de agosto de 2010
Mandame un mensajito!!
sábado, 10 de julio de 2010
Siete pasos
viernes, 14 de mayo de 2010
Si aún no lo tienes...
lunes, 3 de mayo de 2010
¿Qué hago con mis apuntes?
domingo, 14 de febrero de 2010
Becas
La oferta es variada y tentadora, tanto en la Argentina como en el exterior; hay algunas, las menos conocidas, que no reciben postulantes por falta de difusión
lunes, 17 de agosto de 2009
¡Se va la segunda!
domingo, 31 de mayo de 2009
Copiar y Pegar
Los docentes aprenden a detectar textos sacados de la Web y presentados como propios
martes, 12 de mayo de 2009
Los apuntes de clase

¿Es necesario tomar apuntes de clase en este tiempo en que la tecnología pone a nuestra disposición innumerables instrumentos que nos permiten registrar qué es lo que sucede en el ámbito cotidiano de enseñanza y aprendizaje?
Si. No lo dudes. Si, bajo la condición que el acto de tomar apuntes lo realices como parte constitutiva de tu propio proceso de aprendizaje. Sin agotar el tema, en esta entrada, queremos orientarte en ésta práctica saludable en el nivel superior.
“Tomar apuntes” indica ya una decisión voluntaria de tu parte porque tienes que elegir y seleccionar qué apuntar o anotar o tomar nota. En este sentido debe quedar claro que tomar apuntes no es anotar todo lo que dice el profesor. De allí que los apuntes más enriquecedores son los de aquellos que se toman con plena libertad. No olvides que mucho de los libros de la antigüedad que han llegado hasta nosotros, seguramente han sido obra de buenos estudiantes que centraron su atención y tomaron nota de lo fundamental en alguna clase del Liceo, por ejemplo, de Aristóteles.
Hay que tener buenas razones para decidirse a tomar apuntes. He aquí algunas. Trata de fijarte si coinciden con las tuyas. Si tienes otras, compártelas con nosotros en los comentarios:
1. Tomar apuntes nos ejercita en dos procesos básicos de todo estudio: escuchar y redactar.
2. Tomar apuntes nos permite registrar lo que el docente a cargo del espacio considera importante.
3. Los registros nos permiten seguir la lógica de la exposición del profesor, y compararla con nuestros propios procesos de comprensión.
4. Escuchar, procesar la información y registrarla en el apunte son tres acciones que ya inician el proceso de aprendizaje.
5. Al finalizar la cursada los apuntes nos permiten contar con lo indispensable para acreditar el espacio. Aunque no es lo suficiente, si hemos tomado buenos apuntes tenemos lo necesario para preparar una buena evaluación integradora de saberes.
6. Los apuntes, al finalizar el año, nos devuelven los hilos conductores del desarrollo de cada espacio curricular.
7. Los apuntes nos permiten ejercitar nuestra creatividad en el registro de procesos de enseñanza y comparar diversidad de propuestas de parte de quienes nos enseñan.
8. Otras razones ¿Qué tal si las pensás vos? Tal vez quienes están cursando los años superiores nos pueden ayudar a pensar ésta práctica a través de la opción comentarios.
Es conveniente evitar los prejuicios y los estados de ánimo que surgen de las simpatías o antipatías cuasi naturales que despertamos los docentes, y decidirse a concentrarse con atención al momento de tomar apuntes. Esto te permitirá no dudar en interrumpir al profesor cuando haya algo que no entiendas, o algún concepto requiera de mayor explicación para que lo comprendas. En este sentido los apuntes son la expresión de un estudiante activo.
Una de las características básicas de buenos apuntes es su organización: deben seguir criterios de organización y deben ayudarnos a organizar nuestro estudio. En este sentido – si bien hay improntas personales – la experiencia nos lleva a sugerir algunos elementos a tener en cuenta:
1. Conviene tomar apuntes en hojas sueltas que luego puedan ser re-ordenadas, se pueden intercalar textos entre ellas; eliminar las que se consideran superfluas; etc. Una función semejante cumplen los cuadernos anillados a condición que luego le dediquemos tiempo a organizar los registros.
2. El nombre de la materia, del profesor, la fecha de la clase, el número de la clase, el tema o los temas del día; son informaciones que no deberían faltar. Estos datos, en su mayoría, los puedo llevar escritos antes de asistir a clase. Al llegar sólo tendré que agregar el tema del día.
3. No es conveniente llegar a la clase sin saber de qué se trata. Una lectura rápida de los apuntes de la clase anterior y la consulta permanente al proyecto anual de la materia son una guía muy importante para tomar buenos apuntes.
4. No hay que anotar “todo lo que dice el profesor”. Hay que seleccionar la información; atender especialmente a conceptos que se reiteran por su importancia, en los que el tono de la voz del profesor se detiene, etc. Y el registro debe hacerse en letra de la mayor claridad posible (el apunte que al llegar a casa “no sé lo que puse” no sirve, porque predispone mal al momento de estudiar).
5. Si el profesor, en su exposición, se aleja del tema central, es conveniente dejar de tomar apuntes y esperar que vuelva al hilo conductor de la clase. Si “nos perdemos” en su discurso, con una pregunta nuestra lo podemos “hacer volver” al tema principal.
6. No ayuda a tomar buenos apuntes, sentarnos al lado de un compañero o compañera con quien nos dispersamos fácilmente.
Si hasta aquí te parecen útiles éstos consejos, podemos seguir en próximas entradas sugiriendo algunas técnicas específicas para que nuestros apuntes nos ayuden en el estudio. Y más adelante tratar de respondernos a la pregunta ¿podemos estudiar DE los apuntes?
miércoles, 15 de abril de 2009
Ver de qué se trata
Lo que queremos proponerte ,si es que llegas en tus primeras visitas a la página, es que la recorras, que te detengas allí donde hay algo que despierte tu interés o curiosidad, y trates en principio de "ver de qué se trata".
Familiarizarte con este instrumento que pensamos para ayudarte en tu trayecto formativo, es un paso que te animamos a dar, para que encuentres también en él un lugar de estudio, o un sitio que se agregue a tu lugar de estudio. (http://serapioygregoria.blogspot.com/2008/01/mi-lugar-tu-lugar-nuestro-lugar.html )
Cuando lo visites una, dos o tres veces, y tengas una idea mas acabada de su contenido, entonces no dudes en realizar en clase todas las consultas que consideres necesarias. También puedes hacerlo usando el correo que pusimos a tu disposición para acercar tus dudas.
Tal vez llegaste hasta aquí sin muchas ganas. Si fue así, diste un paso muy importante: el primero. En todo acto educativo hay que comenzar siempre por tareas pequeñas e insistir una y otra vez sin desalentarse. "Para fortalecer la voluntad lo mejor es seguir una política de pequeños vencimientos: hacer las cosas sin ganas, pero sabiendo que esa es nuestra obligación; después llevar a cabo otras tareas que cuestan, porque sabemos que es bueno para nosotros y, mas tarde, abordar aquello otro, aunque no nos apetezca, porque esa es la manera de formarnos integramente; finalmente negarnos aquel pequeño capricho, para entrenarnos en el arte de ser mas dueños de nosotros mismos. Así consigue una persona subirse en el jumbo de los propósitos y las pequeñas resoluciones a base de lo menudo" (1).
Cada vez que te llegues a una entrada del blog estarás dando un "paso menudo", pero que esperamos lo entiendas como esos primeros pasos que te van a permitir, en tu ejercicio profesional, dominar una herramienta de aprendizaje más, reflexionar sobre la práctica de usuario de la herramienta y proponer vías de solución frente a los problemas de aprendizaje que se puedan suscitar a partir de su uso.
domingo, 22 de marzo de 2009
Primeras lecturas
Luego de "escuchar" las afirmaciones de la autora del artículo: ¿qué preguntas le formularías?. Quizás quieras compartir con nosotros esos interrogantes sumándolos a los comentarios de ésta entrada.
Es posible también que encuentres allí términos que durante toda la formación de grado se hacen casi cotidianos, y sobre los cuales la autora nos manifiesta su forma de comprenderlos, de entederlos. Es una buena oportunidad para realizar una especie de glosario con esos conceptos, que vas a poder ir completando durante todo el ciclo lectivo con el aporte de otros autores que vamos a consultar. Así por ejemplo la autora expresa acerca del conocimiento científico: "...desde hace un tiempo hay un consenso general en reservar el nombre de científico para un modo de conocimiento que aspira a formular mediante lenguaje rigurosos, precisos y apropiados en cada caso (...)las leyes por medio de las cuales se rigen los fenómenos que constituyen el objeto de cada una de las ciencias particulares". ¿Qué puedes agregar desde tus conocimientos previos a ésta afirmación acerca del conocimiento científico? ¿Qué lecturas realizaste con anterioridad y que quieras sugerir para ayudarnos a pensar el conocimiento científico?.
Esta forma de trabajar con un concepto - en este caso conocimiento científico - es un posible camino de aprendizaje que te sugerimos recorrer durante todo el año. Y ésta entrada es una invitación a que comiences a usar de los comentarios para comunicarte con quienes se llegan hasta "Las dos alas".
martes, 16 de diciembre de 2008
Las evaluaciones finales

domingo, 7 de septiembre de 2008
Preparando la exposición oral
¿Cómo usás tu correo electrónico?
Entre los cursos de redacción corporativa más demandados por las empresas se destacan aquellos que apuntan a mejorar la escritura en el correo electrónico
martes, 12 de agosto de 2008
Nuevos caminos nos esperan

jueves, 15 de mayo de 2008
Conocimiento, saber y ciencia
viernes, 21 de marzo de 2008
Para leerte mejor
- Comienza a distinguir cuáles son tus horas y lugares preferidos para la lectura.
- Antes de comenzar a leer, busca algún elemento para tomar notas, ya sea sobre el mismo texto, un cuaderno, una ficha, un archivo en tu computadora...
- Si vas a estar mucho tiempo leyendo, prepara antes algo para beber; interrumpir la lectura durante mucho tiempo para hacerlo, suele provocar dispersiones innecesarias.
- Es saludable alternar la lectura en voz alta con la lectura en silencio, tanto si estudias en forma personal, como si compartes el estudio con otras personas.
- Si aún no alcanzaste el hábito de lectura para el estudio, no te pongas metas muy ambiciosas en cuanto a la cantidad de tiempo. En la medida que lo vayas logrando es conveniente leer y ayudarse con pequeños intervalos para pensar o reflexionar sobre lo que estamos leyendo; tomar alguna nota de una idea que surja; caminar un poco o cambiar por unos minutos de ambiente. Prueba la ventaja - si dispones de lugar para ello - de la lectura en contacto con la naturaleza, al aire libre. Recuerda que si estás en Azul, existe un bello Parque Municipal para hacer estas experiencias.
- Es importante tener una visión integral del libro, capítulo, fragmento, que vas a leer. Una recorrida previa por el índice, títulos, subtítulos, - según corresponda - facilita la lectura posterior. Al hacerlo, muchos estudiantes, van realizando un esquema del texto; suele ser una buena práctica. Si es un fragmento, trata de averiguar el contexto general de la obra. Cabe sumar a ésto, la necesidad de tener alguna noticia previa del autor.
- Cuando estés por dejar de leer, repasa, - aunque mas no sea mentalmente -, los aspectos que te han resultado significativos de la lectura; y trata de dejar puertas abiertas - mediante interrogantes, anotaciones, etc. - para continuar la lectura o para releer el texto.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Tu primera guía de estudio

jueves, 21 de febrero de 2008
¡Llegó el tiempo de estudiar!
(1) Sertillanges, La vida intelectual, Club de lectores, Bs.As., 1981, pags. 92 y ss.
(2)Carrasco, José B., Cómo aprender mejor, Edic Rialp S.A., Madrid, 1995, pags. 27 y ss.

